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En un estudio realizado por OpenAI, se analizó qué profesiones están en riesgo de desaparecer por coincidencias con las capacidades analíticas y de síntesis.
La inteligencia artificial (IA) es un tren que corre rápido. La sociedad está intentando alcanzarlo, pero en algunos sectores de la actividad productiva ya empieza a tomar preponderancia sobre el humano.
En un estudio realizado por la empresa OpenAI, propietaria de ChatGPT, se analizó qué profesiones están en riesgo de desaparecer debido al porcentaje de coincidencias con las capacidades analíticas y de síntesis de la IA, respecto de las necesarias del ser humano para desarrollar cierta actividad.
El resultado es contundente para las áreas de matemáticas, impuestos, escritores, auditores, periodistas y en el ámbito legal, las cuales presentan un 100% de coincidencias.
La percepción social con respecto al uso de este tipo de tecnologías también presenta una velocidad de evolución rápida, de la negación a la aceptación, para pasar a la fascinación.
Un sector en el que se analiza este comportamiento es el de servicios legales.
Son dos cuestiones que aborda un análisis de Thomson Reuters Institute, denominado “ChatGPT y la IA generativa en los despachos de abogados”. Litigantes en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido son (82%) conscientes de que es posible utilizar este tipo de tecnología en los trabajos legales, pero cautos (51%) al momento de reconocer que debería ser aplicada.
El porcentaje es aún más reducido cuando se pregunta si los profesionales utilizan actualmente herramientas de IA, a lo cual sólo el 3% respondió de manera afirmativa. Más hallazgos: cerca del 15% de los abogados encuestados dio a conocer que sus empresas han advertido a los empleados contra el uso no autorizado de IA generativa.
Esto revela que, pese al paulatino cambio de actitud frente a la tecnología, hay un sector claramente convencido de las vulnerabilidades, como la protección de la privacidad y los datos confidenciales. La IA generativa es un tipo de tecnología que, ante las instrucciones que le da el usuario, genera un contenido producto de un razonamiento y revisión de datos.
Además, mejora su proceso racional a partir del aprendizaje que logra por la interacción, por lo cual sus respuestas son cada vez más precisas. El estudio de Thomson Reuters es revelador: la mayoría de los encuestados están a la espera de que el tiempo y la experimentación hagan que los usuarios se sientan más cómodos con estas herramientas.
La interrogante es si llegará el día en que la IA generativa y ChatGPT sean de uso tan común dentro de los despachos de abogados como lo son ahora la investigación jurídica en línea y la firma electrónica de contratos.
En medio de este panorama, resulta necesaria una legislación que establezca límites y condicione el uso de la IA, a fin de evitar sesgos que afecten la defensa jurídica y la impartición de justicia.
En abril de 2023 se presentó la propuesta de Ley para la Regulación Ética de la IA para los Estados Unidos Mexicanos, la cual busca establecer estructuras y estándares éticos para la creación, investigación y uso de la AI en nuestro país, sin embargo, no ha avanzado a la velocidad que se requiere.
"AÚN EXISTEN TEMORES DE LOS ABOGADOS SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA IA."