El compliance empresarial es un conjunto de normas, políticas y procedimientos que garantizan el cumplimiento de las leyes y regulaciones, para prevenir riesgos legales y financieros, promoviendo una cultura de integridad y transparencia.
A decir del abogado Philip A. Wellner, se trata de una herramienta diseñada para que las empresas tengan un sistema de autorregulación, de manera que el Estado esté exento de la carga en algunos aspectos. Pero no sólo implica el cumplimiento legislativo, sino también compromisos con proveedores y políticas internas, como refiere la ADEN International Business School.
De este modo, se entiende que el compliance no es sólo un sistema de normativas y herramientas de prevención, sino también una estrategia que dota de autonomía legal, fiscal y administrativa a las empresas, tanto en sus procesos internos como en su relación con el exterior.
Por ello, es de suma importancia que las empresas se apoyen en las autoridades y garanticen su cumplimiento normativo a través de una efectiva implementación del compliance. Esto no sólo les permite evitar posibles sanciones, sino que también actúa como un diferenciador que mejora su reputación y competitividad.
Fuente: EthicsGlobal, Lex Control