Entre 2003 y 2018, el total de empresas en México creció 59.7%, un incremento que enfatizó no sólo la necesidad de fomentar la creación de empresas, sino de que también fueran más productivas.
De acuerdo con la Radiografía del Emprendimiento en México (REM) 2023, elaborada por la Asociación de Emprendedores de México, a medida que aumentaron los negocios, la población mexicana enfrentó cambios demográficos que representaron retos y oportunidades.
Y es que entre 2000 y 2015, el crecimiento poblacional fue del 23%, mientras que la edad promedio de los mexicanos aumentó de 22 a 27 años, lo que significa que casi se duplicó la proporción de adultos mayores, pasando de 21.3 a 38 por cada 100 jóvenes. La REM también señala que la mayoría de las empresas son fundadas por personas entre los 25 y 34 años (41,7%).
De cara al año 2050, se proyecta que la edad promedio alcanzará los 50 años, lo que podría limitar el emprendimiento, dado que apenas el 5.2% de las personas inicia un negocio después de los 50 años.
Por ello, es importante diseñar políticas públicas y privadas que respondan a las necesidades actuales y futuras de los emprendedores en México. Además, orientarlos con una visión a largo plazo, para lo cual aquí se hacen algunas recomendaciones.
Fuente: Observatorio Ocupacional de la UMH.