Una medición adecuada del desempeño productivo y operativo permite reconocer las áreas que requieren mejorar para alcanzar las metas de cada empresa.
Optimizar el rendimiento de una empresa puede parecer complejo, pero con las herramientas adecuadas y un análisis preciso es posible maximizar utilidades y generar mejores beneficios. Ese es el propósito del llamado “punto de equilibrio” en contabilidad. De manera simple, este concepto es una herramienta de planificación financiera que calcula —en unidades o en pesos— la cantidad mínima de productos o servicios que una organización debe vender para cubrir sus costos y gastos. Por ello, resulta fundamental en la administración de cualquier negocio.