Una política de fiscalización más estricta sobre las operaciones de importación y exportación forma parte de la estrategia del gobierno federal en materia de comercio exterior para combatir la subvaluación y reducir la evasión fiscal. Esta etapa inició el primero de enero de 2026.
El proceso había comenzado desde el 9 de diciembre, con la obligatoriedad de presentar la Manifestación de Valor Electrónica (MVE), una herramienta que busca dar seguimiento en tiempo real a los actos previos y al soporte documental que integra el despacho aduanero de las mercancías, desde su origen hasta su destino, con fines de comprobación fiscal.