Aunque en México las mujeres representan cerca de la mitad de la fuerza laboral, su presencia en consejos de administración apenas alcanza el 14 por ciento, un indicador bajo frente a otras economías.
El dato cobra relevancia al ponerlo en perspectiva. Estudios recientes del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estiman que una mayor participación de mujeres en el mercado laboral podría sumar hasta 69 billones de pesos al PIB nacional en la próxima década, con capacidad de transformar el panorama productivo del país.
En este contexto, impulsar la participación femenina es una oportunidad no sólo porque contribuye a la equidad de género, sino porque abona al crecimiento económico y laboral, con un efecto multiplicador en ingresos, consumo y empleo.