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Contar con un oficial de cumplimiento en prevención de lavado de dinero es indispensable para resguardar valores visibles y ocultos de la organización.
Hay que decirlo con claridad: el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo no son una exageración ni una amenaza lejana; son una realidad presente en muchos países, incluido México.
Por su naturaleza transnacional, su efecto es circular. El flujo de recursos generados por actividades ilícitas atraviesa distintas jurisdicciones y termina afectando a la economía global.
Por un lado, el lavado de dinero puede dañar a organizaciones con actividades lícitas al convertirlas en vehículo para ocultar el origen de recursos ilícitos. Por otro, el financiamiento al terrorismo representa un riesgo creciente para la jurisdicción mexicana, particularmente a partir de señalamientos de Estados Unidos sobre la presencia de grupos terroristas en el país, lo que impacta aún más la economía nacional.