Imagen: Shutterstock
En la economía global contemporánea, el valor de una organización ya no se mide únicamente por sus recursos materiales —como naves industriales, maquinaria o inventarios—, sino cada vez más por aquellos que no se pueden tocar: los activos intangibles. Aunque invisibles, estos elementos tienen la capacidad de generar ventajas competitivas y contribuir al crecimiento económico de las empresas.
Su relevancia es tal que el valor mundial de los activos intangibles aumentó de forma significativa durante los últimos 25 años, según estimaciones del Índice Mundial de Innovación elaborado por la firma de consultoría Brand Finance.
Tan solo en 2025 representaron el 58 por ciento del valor del mercado global, al alcanzar la cifra récord de 97.6 billones de dólares, de acuerdo con el informe Global Intangible Finance Tracker (GIFT 2025) de la misma consultora.
México no es ajeno a esta transformación. Aunque Estados Unidos lidera el ranking mundial de intensidad de activos intangibles —seguido de Irlanda, Marruecos y Dinamarca—, nuestro país destaca en América Latina por ser el único donde estos activos han mantenido una tendencia de crecimiento en los últimos años, de acuerdo con datos recopilados hasta 2023.
Entre los intangibles más relevantes se encuentran la reputación, la propiedad intelectual, la marca y las relaciones de confianza con los clientes. Sin embargo, estos activos enfrentan hoy una paradoja: pese a su creciente importancia, muchas organizaciones aún carecen de procesos formales para identificarlos, gestionarlos y convertirlos en una fuente de valor.
Si los datos confirman su relevancia, ¿qué está impidiendo que las empresas los gestionen con la seriedad que merecen?
Esta pregunta guía la presente edición de DINÁMICA EMPRESARIAL, en la que abordamos la gestión de los activos intangibles como un factor determinante para la competitividad y la sostenibilidad de las organizaciones, capaz incluso de superar el valor estratégico de muchos recursos materiales.
A través de temas como la reputación, la ética, el blindaje legal, la información financiera estratégica, así como los desafíos del cumplimiento normativo y la implementación de la IA bajo esquemas de gobernanza, reunimos el análisis de especialistas que explican por qué es urgente reconocer estos activos, protegerlos y aprovechar todo su potencial.
Porque proteger lo invisible se ha convertido en la mejor garantía para preservar lo visible, los invitamos a recorrer estas páginas, donde encontrarán no solo un diagnóstico de los riesgos de ignorar los activos intangibles, sino también una visión sobre la forma de gestionarlos para fortalecer el futuro de las organizaciones.
Atentamente
Dinámica Empresarial