persona celebrando un reembolso

Imagen: Shutterstock

MATICES
fiscal

Gobernanza para la certeza tributaria: cómo alinear decisiones, obligaciones y costos

Por: Daniel Alarcón Torreblanca
Maestro en Derecho Fiscal. Licenciado en Contaduría por la UAGro. Coordinador del Departamento Fiscal de TG Ciudad de México.

Su valor depende de detectarlos en el momento oportuno y evaluar si realmente mejoran el flujo, los costos y la rentabilidad.

Para una pyme, la liquidez no depende únicamente de vender más, cobrar más rápido o conseguir mejores condiciones de financiamiento; también puede fortalecerse a partir de decisiones que permitan aprovechar mejor los recursos disponibles.

Entre ellas están los estímulos fiscales, una alternativa que con frecuencia queda fuera de la planeación financiera. Su aprovechamiento oportuno puede traducirse en ahorro, mayor disponibilidad de efectivo y mejores condiciones para financiar la operación, invertir o atender obligaciones pendientes.

El valor de un estímulo fiscal está en identificarlo a tiempo. Cuando se revisa después de realizar una operación, el margen para aprovecharlo puede haberse reducido. Por ello, conviene conocer cuáles pueden incorporarse a las decisiones de la empresa.

Pero mirar a tiempo no significa hacerlo únicamente hacia adelante. Los estímulos fiscales también pueden representar una oportunidad para atender obligaciones del pasado que, por falta de liquidez, errores u otras circunstancias, quedaron pendientes y acumularon accesorios hasta convertirse en una carga difícil de resolver.

En estos casos, un estímulo o mecanismo de regularización puede hacer viable ponerse al corriente, al reducir accesorios o facilitar el cumplimiento de determinadas obligaciones.