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Ante controles más estrictos por el intercambio de información entre dependencias como SAT e IMSS, empresas deberán reforzar sus esquemas de cumplimiento patronal.
A partir de este 2026, las empresas enfrentan controles más estrictos en sus esquemas de cumplimiento y obligaciones patronales. Esto, pues instituciones como el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fortalecieron sus cruces de información para detectar inconsistencias en los registros de personas trabajadoras entre ambas dependencias.
Cabe aclarar que el cruce de bases de datos no es nuevo. Se remonta a legislaciones de 2010 y 2017, cuando se firmó para realizar auditorías conjuntas; y a 2023, cuando la facturación electrónica unificó los datos de trabajadores —como RFC, CP y Régimen—, permitiendo que los sistemas de ambas dependencias se interconectaran en tiempo real.
No obstante, el pasado 17 de julio el Consejo Técnico del Instituto Mexicano del Seguro Social aprobó el uso exclusivo de la e.firma (Firma Electrónica Avanzada) del SAT como el único medio de autenticación para realizar movimientos en el IMSS, un acuerdo que se consideró “histórico”. Pero, ¿qué representa este cambio técnico en la operación diaria de las empresas?