Guerra en Medio Oriente, riesgos latentes inflación, recesión mundial y crisis financiera

Guerra en Medio Oriente, riesgos latentes inflación, recesión mundial y crisis financiera
Edición de imagen: Dinámica Empresarial
Nora Ampudia

Dra. Nora C. Ampudia Márquez


Economista. Maestra en Docencia Económica. Doctora en Ciencias Económicas.

En economía, la certidumbre es importante para tomar decisiones de consumo, producción, inversión, compra de materia prima, generación de empleos etc. La certidumbre y nuestras expectativas moldean el escenario económico a corto, mediano y largo plazo.

Con incertidumbre no se puede hacer planeación financiera y el consumo de casas, electrodomésticos, coches se pospone; aumenta el ahorro y disminuye la inversión productiva. Hoy el mundo vive un creciente entorno de incertidumbre con la guerra comercial y el inicio de la guerra en Medio Oriente.

El jueves 26 de febrero, el Banco de México dio a conocer su 4o informe trimestral 2025 y revisó ligeramente al alza las perspectivas de crecimiento económico para México en 2026 con 1.6% de crecimiento puntual y un intervalo que va del 1.0 en un escenario adverso hasta un 2.2 en un escenario ideal, así corrigió al alza su expectativa vs. el reporte previo que daba un crecimiento económico puntual del el 1.1% para 2026. Sin embargo, los eventos del fin de semana indican que dichas expectativas difícilmente se cumplirán.

Este sábado 28 de febrero, el gobierno de Estados Unidos junto con Israel inició un bombardeo sobre Irán, quién respondió rápidamente con un contraataque a las principales regiones de Asia Media donde Estados Unidos tiene bases militares. Lo anterior incrementó la incertidumbre mundial y el precio internacional de petróleo subió de forma acelerada.

El West Texas Intermediate saltó de US$ 67.02 dólares por barril al cierre del viernes 27 a US$ 72.58 en un solo día, esto es un 8.5% más, y el Brent pasó de US$73.21 a US$79.40 en un día.

Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook

El Tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz está en riesgo, por dicho estrecho cruza el 20% del gas y el 20% del petróleo a nivel mundial, esto es 17 millones de barriles diarios y, aunque no se ha cerrado dicho estrecho, el 70% del tráfico marítimo ya se ha detenido, lo que afecta fuertemente a los países de Asia.

Así, las importaciones de petróleo que pasan por el estrecho de Ormuz son del 40% para China, la segunda economía más grande del mundo; el 60% para la India, la cuarta economía más grande del mundo; el 75% para Japón la 5ª economía más grande del mundo; el 70% para Corea del Sur, la 10ª economía más grande, y finalmente, el 60% para Taiwán potencia en la producción de los chips semiconductores más avanzados del mundo.

Los efectos negativos sobre estos países se reflejarán a nivel mundial a través de las cadenas globales de suministro y valor, y de prolongarse el conflicto implicará una recesión mundial.

Aunque existen oleoductos en la región, aún no logran compensar la cantidad transportada por mar. Varios analistas, entre ellos Goldman Sachs han establecido que, de continuar las hostilidades, el precio del petróleo por barril podría sobrepasar los 100 dlls, e incluso llegar hasta los 130 dlls por barril.

Este fenómeno incrementará la inflación a nivel mundial, dado que el petróleo sigue siendo un insumo básico, no solo energético, sino también para materiales plásticos, lubricantes y aceites industriales, fertilizantes, detergentes, insecticidas, disolventes, pinturas, asfalto, fibras sintéticas, jabones, envases médicos etc.

Si se intensifica el conflicto militar de Medio Oriente:

  • Los costos de transporte marítimo subirán.
  • Los tiempos de entrega no se cumplirán.
  • Las cadenas globales de valor y las cadenas de suministro se verán afectadas y en muchos casos interrumpidas.
  • Los pronósticos de crecimiento económico no se cumplirán, generando una recesión mundial y retroalimentando la inflación.

Ello obligará a los bancos centrales a subir su tasa de interés objetivo o de referencia, impactando al alza a todas las tasas de interés bancarias, elevando el servicio de la deuda de empresas, familias y gobiernos, que por cierto está en niveles históricamente altos: 348 billones de dólares según el Instituto de Finanzas Internacionales, tres veces más que en 2008.

La deuda global es equivalente al 308% del PIB mundial, y las economías emergentes alcanzaron un nivel récord superior al 235% del PIB.

De la deuda global el 30% es deuda pública y 70% es privada (empresas, hogares y sector financiero) y se ha ido incrementado de forma acelerada en 6 puntos porcentuales del PIB anual en promedio, lo que eleva la probabilidad de que se genere una crisis financiera que según el Banco Mundial es del 50%, probabilidad que aumenta con un incremento en la incertidumbre y la pérdida de confianza de los inversionistas.

Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook

Por otro lado, la OPEP+ ha reaccionado rápido, con una reunión extraordinaria y los países miembros se han comprometido a aumentar de forma coordinada la producción de crudo para evitar el alza desordenada del precio internacional del petróleo, de hecho, acordaron incrementar la producción 206 mil barriles por día a partir del mes de abril.

En la reunión participaron 5 miembros: Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Argelia, más tres aliados: Rusia, Kazajistán y Omán, sin embargo, esos 206 mil barriles adicionales por día son insuficientes si se interrumpe el paso por el estrecho de Ormuz, además Emiratos Árabes Unidos e Irak envía su petróleo por dicho estrecho.

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