Economista. Maestra en Docencia Económica. Doctora en Ciencias Económicas.
En pleno siglo XXI persiste la desigualdad laboral, salarial y la baja incorporación de la mujer en las actividades económicas remuneradas.
El trabajo no remunerado que la mujer realiza en actividades domésticas y de cuidados no remunerados oscila entre el 20 y el 25% del PIB.
Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook
En promedio, las mujeres dedican 39.7 h. semanales a trabajo no remunerado, mientras que los hombres dedican 18.2 horas a actividades similares, lo anterior limita su participación en el mercado laboral, su tiempo y oportunidades para desarrollarse profesionalmente.
De acuerdo con el INEGI, en enero de este 2026, las mujeres representan el 40% de la fuerza laboral formal y se desempeñan básicamente en actividades ligadas con los servicios, el comercio y la educación.
En cuanto a la participación laboral activa, esta es del 45.0%, vs. la de los hombres que es del 74%, lo que representa una brecha de 29 puntos porcentuales.
Lo anterior nos coloca por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE cuya participación laboral femenina es del 65% y si la participación en México llegará a ser igual al promedio de la OCDE, el PIB en México podría crecer hasta un 2.5% anual adicional de acuerdo con esa institución.
El 54.7% de las mujeres se encontraba en ocupación informal vs. 55% de los hombres, y el 9.4% no recibe remuneración alguna, más del doble que los hombres con el 4.5%.
De las mujeres ocupadas, el 46.7% tuvo un ingreso máximo de un salario mínimo; mientras que en los hombres es el 34%. El 25.6% percibe más de 1 y hasta 2 salarios mínimos vs. 33.6% de los hombres. 4.8% recibe más de 2 y hasta 3 salarios mínimos versus el 7.4% de los hombres.
Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook
Y las mujeres que ganan más de tres y hasta 5 salarios mínimos son sólo el 1.8% vs. el 2.6% de los hombres, finalmente aquellas que reciben más de 5 salarios mínimos son el 0.5% vs. el 1% de los hombres, en cambio las mujeres que no reciben ingreso alguno son el 5.6% vs. el 4.8% de los hombres.
La brecha salarial entre hombres y mujeres de acuerdo con el IMCO es del 15%; BBVA Research la calcula en 20% y el Centro Estudios Espinoza Yglesias (CEEY) la calcula en un 25%, esto significa que, en promedio, las mujeres ganan 80% de lo que gana un hombre, y según la metodología de medición la brecha podría llegar hasta un 35%, brecha que se amplía cuando el nivel educativo es menor y que puede incluso llega al 45% según el CEEY.
De 2015 a 2025 la proporción de mujeres de 15 años y más que tenía estudios de nivel medio superior y superior aumentó del 27.2% al 38.3%.
Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook
La tasa de mujeres en ocupación parcial y subocupación es del 12.06% vs. 6.54% de los hombres, es decir que, aun teniendo un empleo, manifiestan la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas a la semana, y mientras mayor es su nivel de estudios, mayor su nivel de subocupación.
Así las mujeres con estudios medio y superior tienen una tasa de subocupación del 39.7% vs. 36.8% de los hombres, con secundaria completa la tasa es del 35.3% vs. 32.3% para los hombres.
En cuanto a la brecha laboral, que es la proporción de mujeres de 15 años y más que requieren incorporarse al mercado laboral o mejorar su participación fue del 20.8% vs. 14.3% de los hombres.
Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook
Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook
Fuente: Nora C. Ampudia en Facebook
En resumidas cuentas: la desigualdad laboral, salarial y de carga doméstica persiste en México, para disminuirla se requieren instrumentar un Sistema Nacional de Cuidados con licencias parentales extendidas, servicios de guarderías e inclusión financiera para las mujeres, una campaña para la prevención de embarazos de adolescentes, y eliminar en las contrataciones los sesgos de género y maternidad, diseñar tabuladores salariales transparentes y capacitar a los reclutadores para que no tengan sesgos inconscientes.
Los estados en donde la tasa de participación económica de las mujeres es mayor son:
Jalisco se encuentra en el quinto lugar nacional con menor participación económica, con una tasa del 42.5% y Chiapas es el estado con menor participación económica con el 32.5%.