La incertidumbre: el freno silencioso del crecimiento económico

La incertidumbre económica afecta las decisiones de inversión, consumo y gasto público, limitando el crecimiento y la generación de empleo.

La incertidumbre: el freno silencioso del crecimiento económico
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Nora Ampudia

Dra. Nora C. Ampudia Márquez


Economista. Maestra en Docencia Económica. Doctora en Ciencias Económicas.

La incertidumbre y la economía tienen una relación inversa, a mayor incertidumbre menor actividad económica.

La razón es sencilla, para que una empresa realice planes de inversión productiva a mediano y largo plazo como: sacar un nuevo producto, comprar maquinaria y equipo, comprar materia prima, adquirir créditos y contratar más personas, necesita certeza sobre el futuro, en particular sobre la situación económica, el futuro de la política económica -en particular la fiscal-, la seguridad pública y el Estado de derecho.

Elementos necesarios para realizar planes de inversión en México

Con certeza sobre la situación económica futura las familias pueden planear gastos importantes como comprar un auto, electrodomésticos, una casa, o simplemente adquirir un crédito, pero para ello necesitan certidumbre sobre sus ingresos futuros y por ende el mantenimiento de su empleo, de lo contrario adoptarán una actitud más cautelosa, por temor a perder su empleo o ver sus ingresos reducidos, pospondrán la compra de bienes duraderos, reducirán sus gastos no esenciales y disminuirán la demanda de crédito.

El gobierno también necesita certidumbre sobre las perspectivas de crecimiento económico, la inflación futura, las tasas de interés y el precio del dólar, ello le permite planear su presupuesto público, sus ingresos fiscales y determinar su gasto de inversión en infraestructura, su gasto corriente en: salud, educación, pago de intereses de su deuda externa, salarios, pensiones etc.

Con incertidumbre el gobierno estima una menor recaudación de impuestos y una mayor presión sobre su gasto público, por lo que pospondrá proyectos de inversión productiva, reducirá el gasto en programas sociales y apoyos al empleo, así como los subsidios y retrasará los proyectos de infraestructura, etc.

La incertidumbre afecta simultáneamente los principales componentes de la demanda agregada: disminuye el consumo de los hogares, reduce la inversión productiva de las empresas, limita el gasto público o lo hace menos eficiente, afecta el comercio exterior y la llegada de inversión extranjera.

En consecuencia, se reduce el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), disminuye la creación de empleos, se desacelera la producción, y de prolongarse dicha incertidumbre la economía en conjunto puede entrar en un círculo perverso de contracción económica.

La incertidumbre también genera volatilidad cambiaria, salida de capitales, incremento en las primas de riesgo, tasas de interés más elevadas y reticencia de los bancos para otorgar créditos, lo que en conjunto aumenta la volatilidad en los mercados financieros.

La incertidumbre sobre el futuro económico de empresas, familias y gobierno puede paralizar una economía, y definitivamente disminuir el crecimiento económico. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, un aumento de 1 desviación estándar en incertidumbre macroeconómica reduce el crecimiento del PIB entre 0.4 y 1.25 puntos porcentuales.

Es por ello por lo que los economistas tratan de medir la incertidumbre analizando grandes volúmenes de información en periódicos, medios de comunicación en general, reportes y publicaciones, contabilizando la frecuencia de artículos con palabras relacionadas con incertidumbre, desconfianza y otros sinónimos.

Existe por ejemplo el índice VIX que mide las expectativas de volatilidad del S&P 500, el índice EPU (Economic Policy Uncertainty), entre otros.

La mala noticia es que, tanto a nivel mundial como en México, la incertidumbre sobre la política económica, el comercio internacional y la política general se encuentra en niveles históricamente altos, desde que dichos índices comenzaron a calcularse, y ello explica en parte el proceso de desaceleración económica.

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